En el contexto de la santería (Regla de Ocha) y religiones afines como el Palo Monte, la imagen del crucifijo de madera se utiliza principalmente como un elemento de protección, autoridad espiritual y conexión con fuerzas superiores, funcionando a menudo como un sincretismo entre la fe católica y las creencias afrocubanas.
Protección del Hogar: Se coloca en lugares estratégicos, como la entrada de la casa, para proteger contra energías negativas, envidias y espíritus perturbadores.
Fuerza y Poder Espiritual: La madera, especialmente cuando se combina con elementos metálicos o se consagra, representa la firmeza y el poder de entidades como el espíritu de los muertos (eggun) o de ciertos Orishas.
Sincretismo y Devoción: Sirve como punto de contacto con deidades católicas que se sincretizan en la santería, siendo un símbolo de fe y sacrificio.
Limpiezas y Rituales: Puede utilizarse en trabajos de limpieza espiritual para fortalecer la presencia del oficiante y asegurar que el mal sea alejado.